¿Alguna vez has sentido que tu proveedor te está mintiendo? Puede pasar, pero después de años revisando negociaciones, la causa casi siempre es otra: el benchmark está mal planteado.
Pedir tres ofertas no es comparar bien
Muchas empresas tienen la misma norma: pedir tres ofertas y quedarse con la más barata. El problema es que comparar precios no es lo mismo que comparar ofertas.
Un ejemplo sencillo
Imagina dos proveedores: uno ofrece 980 €/T y otro 1.020 €/T. A simple vista, ya tienes ganador. Pero antes de decidir, revisa si ambos ofertan el mismo Incoterm, el mismo volumen y MOQ, las mismas condiciones de pago, el mismo packaging, el mismo plazo de entrega, la misma calidad y especificaciones, y el mismo nivel de servicio.
Dónde aparecen los costes ocultos
En cuanto haces este ejercicio, suelen aparecer costes o condiciones que estaban ocultos. El problema no estaba en el precio: estaba en cómo se construyó el benchmark desde el principio.
La idea que me interesa que te lleves
Si las condiciones no son comparables, los precios tampoco lo son. Cuanto más compleja es la categoría (materias primas, químicos, energía, logística), más variables hay que poner sobre la mesa. Antes de preguntar quién ofrece el mejor precio, asegúrate de estar comparando lo mismo.
Si quieres revisar cómo se están construyendo los benchmarks de proveedores en tu empresa, aquí tienes más información: https://estevezprocurement.com/services/



